Monitoreando contaminación de aguas superficiales

Por Carolina Sasal

Coordinadora Integrador Gestión Ambiental (PNNAT1128041), Recursos Naturales – EEA Paraná; sasal.maria@inta.gob.ar

Las características naturales de la provincia argentina de Entre Ríos, topografía ondulada, baja capacidad de infiltración de sus suelos y la intensidad de las precipitaciones en primavera-verano-otoño, predisponen a procesos de degradación de suelos por erosión hídrica. En los últimos años, la expansión del cultivo de soja por el reemplazo de sistemas naturales a partir del desmonte y por la sustitución del área sembrada con otros cultivos, han agudizado el problema de excedentes hídricos que escurren hacia cursos de agua superficiales y que generan contaminación. Las pérdidas de glifosato desde las tierras de cultivo y su impacto sobre el suelo y el agua generan preocupación entre los actores de la comunidad rural y urbana de Entre Ríos, habiéndose generalizado percepciones de riesgo.

La ausencia de información ha agudizado la sensibilidad social, y profundizado el conflicto campo-ciudad. Para estimar la concentración de glifosato en agua superficial, se conformó una red de monitoreo y se siguió la metodología de investigación – acción participativa, verificándose la participación de los diferentes actores en todas las instancias del estudio. Con la participación de estos actores se estableció una Red de Monitoreo de Calidad de Aguas (RMCA), integrada por 70 miembros (productores, profesionales y organismos gubernamentales). Se evaluaron 311 puntos de monitoreo y 703 muestras de agua. Se llevó adelante un programa de sensibilización de profesionales, productores y organismos interesados en conocer la calidad de aguas.

mapa

Qué encontramos?

Se encontraron niveles variables de nitrógeno, fósforo y glifosato en las aguas superficiales de la provincia. Las concentraciones de glifosato encontradas en el agua fueron clasificadas según los niveles guía definidos por la Subsecretaría de Recursos Hídricos de Argentina y por de la Unión Europea. Estas categorías fueron acordadas por los integrantes de la RMCA, resultando: < 0,1 µg L-1; 0,1-240 µg L-1 y ˃ 240 µgL-1. Se calculó la frecuencia porcentual de cada categoría de concentración. En el primer período, el 4,7% de los puntos de monitoreo superó el nivel de 240 µgL-1 detectándose 2 sitios con concentraciones superiores a 73.000 µg L-1, que correspondieron a sitios donde se identificaron casos de contaminación puntual por depósito de envases vacíos de agroquímicos. Si bien los valores superiores al nivel guía para la vida acuática (240 µgL-1) fueron poco frecuentes, la detección de glifosato en concentraciones entre 0,1 y 240 μg L-1 en aproximadamente el 35% de las muestras, indica que hay prácticas agrícolas que necesitan reverse. Estos niveles de concentración de glifosato en los cursos de agua de la provincia son coincidentes con valores encontrados en otras zonas del país. Este reconocimiento por parte de los integrantes de la RMCA permitió una vinculación directa con su realidad y con la necesidad de buscar e implementar medidas de mitigación, generando entre los participantes de la red sentido de pertenencia con los resultados obtenidos.

muestreo

Cómo seguimos?

A partir de información generada y publicada en la provincia y otros equipos del país, se identificaron y acordaron prácticas agronómicas de bajo impacto ambiental. Las prácticas que surgieron como necesarias para minimizar pérdidas de agroquímicos no son desconocidas para los actores del sector. Está demostrado que las acciones probadas para minimizar el escurrimiento, reducen también el aporte de glifosato desde las tierras de cultivo a los ambientes acuáticos. Dentro de éstas, la implementación de rotaciones y de cultivos de cobertura, el distanciamiento entre momento de pulverización y eventos de precipitaciones, la implementación de prácticas de sistematización de suelos, las franjas de protección de cursos de agua y el distanciamiento entre el momento de pulverización con glifosato y el de fertilización fosforada.

Este trabajo permitió aportar datos fehacientes al debate y las especulaciones sobre la contaminación de las aguas superficiales en la provincia, la cual no había sido medida precedentemente. El trabajo sirvió también como un motor de búsqueda de soluciones consensuadas entre los diferentes actores del sector agropecuario para mitigar o remediar impactos ambientales por el uso de glifosato.

 

Participantes:

SASAL, M.C. 1; WILSON, M.G.1y2; SIONE, S.M.2; BEGHETTO, S.M.3; GABIOUD, E.A.1; OSZUST, J.D.2; PARAVANI, E.V.4; DEMONTE, L.5; REPETTI, M.R. 5; BEDENDO, D.J.1; MEDERO, S.L.6; GOETTE, J.J.1; PAUTASSO, N.1 y SCHULZ, G.A.6

1 INTA EEA Paraná. Ruta 11, km 12.5, Oro Verde, Entre Ríos. sasal.maria@inta.gob.ar

2 FCA- UNER. Ruta 11, km 10.5, Oro Verde, Entre Ríos.

3 Cambio Rural II; INTA AER Crespo, Almafuerte 998 y Ruta Nacional 131, Crespo, Entre Ríos.

4 FI-UNER; Ruta 11, km 10.5, Oro Verde, Entre Ríos.

5 FIQ-UNL; Santiago del Estero 2829, Santa Fe, Santa Fe.

6 INTA – CIRN; Nicolas Repetto y de los Reseros s/n, Hurlingham, Buenos Aires.

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